La
apariencia es casi tan importante como la esencia
La
apariencia es casi tan importante como la esencia: eso es lo que nos enseña la
reciente cumbre que vivió Cartagena en estos días, donde se reunieron
mandatarios a "discutir" temas de "vital importancia"
aunque, como era de esperarse, no se llegara a ningún acuerdo, lo cual era
previsible pues poner de acuerdo a 33 presidentes no es tarea fácil. Por eso la
insistencia del presidente Santos al decir que si un país no estaba de acuerdo
no se podía hacer ningún acta.
Esto
ha sido motivo de críticas por parte de intelectuales y periodistas; en el fondo
ellos ya conocían que esto era lo que ocurriría en una cumbre donde lo
importante se discute a puerta cerrada como ocurre en política. Lo que sale a
la luz es el chisme, quien jugó mejor al fútbol, quien bebió más, quien bailó,
rió, se la gozó más. Y pese a lo que se crea esa apariencia tiene importancia
vital; de otro modo, ¿cómo explicar la masiva creación de páginas en redes
sociales donde el tema de discusión fue el traspié que sufrió Shakira?
Es
probable que, después de todo, eso no sea inmadurez ni pendejada de los medios
de comunicación. ¿Quién propuso el tema? ¿Cuál fue el motivo de reflexión de la
cumbre? Yo creo que el escándalo con los escoltas del presidente Obama, junto
con el error de Shakira y las demás picardías -por llamarlo de algún modo- que
sucedieron en la cumbre nos dejan para pensar que no son solo caprichos de los
medios sino de estrategia en el juego político. Naturalmente que las decisiones
importantes se toman a puerta cerrada, como ocurrió con la ley Lleras y el TLC
-que por cierto, pasaron bastante desapercibidos frente a la noticia del
aumento de la visa norteamericana para colombianos de 5 a 10 años (algo que fue
muy bien visto por todos)-.
Hoy
por hoy, como afirma el título de un artículo de la revista Semana, estamos en nuestro
cuarto de hora. El cuarto de hora de la apariencia, quedando bien con todos,
saliendo en la foto con la sonrisa y las amistades. Y eso es importante porque
le cambia la cara al país en el exterior. De hecho, en dicho artículo se
afirmaba lo siguiente: "Que el país esté de
moda en estos escenarios globales no es un logro menor ni un resultado
artificial, producto de la percepción o el mercadeo". Sin embargo, hay que
superar el escenario de la apariencia y empezar a preguntar hacia donde se
dirige el país. Pese a que es importante lo que María Jimena Duzán describe
como un "show social hasta cierto punto intrascendente" lo es a ojos
del público. A ojos de los directamente implicados no creo que sea así, entre
otras porque se juegan reelecciones y posiciones estratégicas como líderes
políticos.
Santos
hizo quedar muy bien al país en esa cumbre de la que no se pueden sacar
dictámenes apresurados de triunfo o de fracaso. El marcador parcial es:
Colombia está cambiando. Pero es el ciudadano de a pie, el funcionario, el
trabajador, el estudiante, el artista, el opositor, el que tiene que encargarse
de que la apariencia se vuelva también un asunto esencial La apariencia es
importante, pero no lo es todo...que no se nos olvide.
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